Gozadas HUM encontradas por la red

Publicado: 13 noviembre, 2010 en HUM

Sacado de aquí.

Info taken from here.

Project 10 is my own project, started circa july 2002.

It has nothing new in it. I liked all my projects, but every one of them excelled in one area and was weak in another.
I felt that I was running in circles around the sound I want.
Finally, I decided to make that final ultimate loudspeaker. I took the best from all my projects and put this one together.
I used readily available box from Project 6 with added scrap pieces of MDF.
From Project 2 I took the side woofer idea. I like it for many reasons.
From Project 6 I took the ATC mid-dome  and Raven 2 tweeter. From Project 7 I took the idea of using the midrange driver on open baffle. Here enters the so far never used driver – ATC 75/234 sc bass. In a four-way configuration, the dome and 234 form a perfect midrange.
They complement each other in a magical way. The 234 on open baffle is so damn fast that it re-defines the term fast driver.
It may seem odd, but the speaker has quite strange radiation pattern – bass is side firing and sealed, mid-bass is open baffle, midrange is sealed dome, and tweeter is a sealed ribbon. But I tried the mid-bass as sealed, and it does not sound nearly as good as the open one. Even if it is the only dipole in the pack – the whole presentation is dominated by its open and free character.

Project 10 is the number  ten projec of DIY loudspeakers.  It was then so superior to anything that I ve ever built before, that I thought this is worth publishing in detail. I believe, that many people around the world dream about  fantastic sound. They may be at the same time dreaming about the Stereophile class A speakers, which they will never be able to afford. The ticket to great sounding speakers costs in my estimate minimum 20 000 dollars. And many of speakers costing even more, lets face it folks, suck big time.
So coming back to P-10, these speakers cost approx. 1/10 of what they really should, are easy to make at home without too many tools and skills. Sonically they are better than anything commercially available that I was able to hear.  (They cost a little under 4000 USD a pair plus your labour.)
I hope that you will have fun reading this, and maybe you will decide to pick up the drill machine and make your own version. The chances you will be disdappointed are very very small.   😉

A MONSTER PROTOTYPE

Project 10

I had to break all my own rules more than once – I used resistors, I made a four-way, and nothing  was simple about this design.
I spent 4 days with signal generators and measured this speaker inside-out. My fantastic new creation – the INSTANT CROSSOVER helped me significantly to make the XO right.

Because it is a four-way, I had a lot of freedom in setting the slopes and XO points. I tried to use only the best “part” of each driver. For example, the failure of Project 6 was a result of the dome being unable to make any good music in the 300-800 Hz range. In P-10 the dome enters around 800 Hz. From that point up it has no equal.
The first listening came as total shock. The sound was so good. Too good. The first XO has been here without any mod for 2 weeks and every day I listen for an hour or so and I still cant believe how well it sounds. Sometimes I bypass the R 4,7 Ohm in the mid-dome and the presentation is more open, more detailed, wider. I prefere it like that.
Compared to all my previous projects put together, P-10 excels in every aspect I can name.
1. The in-the-air suspended image – so free of speaker placement and so real, that I cant describe it.
2. Bass quality – absolutely fantastic. The bass has so much meat, power, weight, and none of the boooom boooom of lesser speakers. A good transient from a bass guitar can blow you off the chair.
3. Reality of acoustic sounds – applause, percussion, breathing – all comes so frighteningly real that I often laugh at my feeling that someone actually is in this room.
4. Overall energy – the sound is very very energetic. It rocks and swings and kicks ass just as I remember from live jazz club performances.
5. Low distortions – this loudspeakers is very audibly free of distortions and compression. It sounds just fundamentally right. Sound is clear, clean, crisp. If you are into audio, you would describe it as a million dollar sound. That is the first impression I have.
The ultra-microscopic approach to revealing the recordings does not make the music sound bad at all. On the contrary, this works like a microscope with rosy lenses – every recording  sounds better than I remember.

* Kakamuka is a buddhist word for something like a good spirit in the house which  is probably very feminine in nature. Or so I was told.

SAVINGS:

Tweeter – change for Raven 1 or S-s 9700
ATC: use normal dome, not super
Total savings: maybe 540 USD
Total bill for normalized version: 2990 for a pair.

PROJECT UPDATE DEC 2002

20 años después…

Publicado: 10 noviembre, 2010 en Sin categoría

… Y aún en ferias en USA

Las 10 grandes mentiras (que no únicas) en esto de la HI-FI

Sospecho que la gente es hoy más crédula de lo que era hace años, cuando no disponía ni de los medios ni de la información que sí disponemos hoy, pero a la par que la técnica y el conocimiento en electroacústica ha evolucionado, un sector importante ha ido dando pasos de cangrejo en base a una nueva identidad entre ignorante y supersticiosa, incapaz de dar solidez a sus argumentos sin tener que recurrir a la fe o al precio de los aparatos dignos de culto. Llamémosles “oscurantistas”.

El oscurantista puede ser o bien un profesional dedicado a vender sus productos, los cuales deberán ser diferenciados de la competencia en base a unas florituras difícilmente objetivables o bien, peor aún, un mero aficionado que respalda una o varias imágenes de marca como fetiches que defienden a ultranza, como si de hijos se trataran. Luego, cada sector, inyecta su “conocimiento” a propios y extraños, generalmente a través de foros de audio.

Por suerte, la era oscurantista pierde peso con el paso del tiempo como buen cliente de endocrino. Vamos allá:

1. La mentira del cable

Como mero accesorio que es, no debiera ir en primer lugar de la lista, aunque si nos ponemos a pensar en el rendimiento pecuniario que sacan los vendedores, así como de la lírica y prosa que son capaces de exponer incluso sin sonrojarse, puede perfectamente encabezarla. El bulo en cuanto a los cables es muy claro: “si montas un cable (a cajas o modulación, por supuesto caro), el sonido resultante mejorará”. Y ni se inmutan, los tíos.

Esta trola farisea ha sido expuesta de mil maneras, a cual de ellas más surrealista. Como norma general, el ocultista reniega pasar por el aro de las pruebas objetivas, ya que por fuerza o necesidad, necesita creer en algo (fe) más allá de las pruebas, la ciencia y la praxis lógica, y ante esa disonancia, poco o nada se puede hacer por ellos.

La realidad es que la resistencia, inductancia y capacitancia, son los únicos parámetros del cable que afectan a su rendimiento y por debajo del rango de las radiofrecuencias son despreciables. Si hacemos referencia a los cables de altavoces, sólo la componente de la resistencia tendrá cierta importancia si hacemos uso de tiradas kilométricas de cobre común, lo cual dejaría de ser un problema obviando cables excesivamente finos (y aún así, las diferencias seguirían siendo residuales).

En interconexión modular, el típico cable rojo-negro de a euro/100 metros, no diferiría de un juego de cables de €3.000, sustentados en el mercado por la creencia de que son capaces de convertir un sistema de sonido determinado en otro de mayor calidad. Lo más importante que debemos saber de este mercado utópico es que la señal que pasa a través de un cable, ignora lo caro o barato que este sea.


2. Mentira sobre las válvulas

El esoterismo toca cotas insospechadas cuando un segmento nada desdeñable de los aficionados “de alta gama” justifica una tecnología ancestral de este calibre como la nueva panacea de la alta calidad. Para hacernos una idea de cuántos aficionados cuentan con estas reliquias tecnológicas en sus casas, sólo habremos de dar un garbeo por los foros de compra-venta para hacernos cargo de la dimensión.

La propaganda para vender la moto de las válvulas tiene que ver con el “sonido limpio, sedoso y cálido” y que, para terminar de rematarlo, el sonido obtenido es superior al de electrónicas transistorizadas. Ahí es nada. La realidad es que las válvulas van muy bien para transmisiones RF de alta potencia, pero no para un amplificador de este siglo. Entonces, ¿qué se supone que reporta una electrónica a válvulas al sonido? Me atrevo a decir que distorsión. Por norma general, un buen amplificador a transistores medirá, siempre, netamente mejor que uno a válvulas, por muy caro que este sea.

Intentando meternos en sintonía con el gusto particular de los aficionados por las válvulas, nos podemos encontrar, al menos, con dos puntualizaciones:

1) Es una ficción ilusoria de audiófilos sugestionados y/o engañados, o

2) Es una coloración deliberadamente introducida por el fabricante como un elemento diferenciador. En este caso, el diseño en estado sólido podría imitar con facilidad “ese sonido” de así desearlo el diseñador.

3. La mentira Anti-digital

O lo que es lo mismo, que el sonido analógico está por encima de las posibilidades de lo que ofrece la era digital. También es frecuente nombrar al sonido de los CD’s como “frío”, mientras que el de los vinilos como más “humano” y “cálido”. De ser así, cosa que comparto en su justa medida, tiene más que ver con el cuidado de los ingenieros a la hora de colocar los micrófonos y perpetrar la ecualización que al formato en sí. Y estoy de acuerdo en que hay posiblemente más grabaciones serias en vinilo que en CD, pero muy distinto es definir a este último como un soporte inferior en cuanto a posibilidades. Lo que podría denominarse como una grabación “brillante y sobre-ecualizada” obedece, repito, a la mano del profesional de turno, no a su naturaleza como formato.

4. La mentira de las pruebas de escucha

Para un análisis serio o comparación respetable de componentes de audio, se emplea un sistema de prueba llamado “Doble ciego” o “Prueba ABX”, prueba rechazada por los ocultistas invocando diversos y engañosos argumentos. Quien conozca el sistema de prueba podrá refutar fácilmente estos bulos; para quien no lo conozca, aquí va una breve reseña.

La metodología ABX requiere un dispositivo “A” y un dispositivo “B”, los cuales se ajustaran a un nivel x con una precisión de ± 0,1 dB, después de lo cual se puede escuchar “A” y “B” identificados como tales y por el tiempo que se desee.

Si en este momento se encontrara que el sonido es idéntico, se acabo la prueba y se supondrá que ambos componentes poseen un comportamiento similar (no hay diferencia).
Si se llega a que el comportamiento NO es similar (se considera que existe diferencia), se le pide que identifique X, que podrá ser “A” o “B” según un proceso aleatorio. Podrá realizar un A / X ó B / X comparaciones en cualquier momento, tantas veces como se desee, para decidir si X = A ó X = B.

Supongo que adivinaréis cuales serán los resultados de este análisis (50%, es decir, puro azar). Un mínimo de 12 ensayos será necesario para dar validez a la prueba (16 mejor, y aún mejor 20). El ocultista le dirá que los resultados utilizando el ABX son rematadamente nulos, es decir, si una etapa Mark Levinson es mejor que una NAD y el ABX no es capaz de mostrar esa diferencia, el problema –para ellos- es el método, no que ambos suenen igual. Esta es su lógica. Las objeciones más comunes tienen que ver con la presión “a la que se ven sometidos” en las pruebas, así como en la ingente cantidad de ensayos para dar crédito con cierto peso a la prueba, y no digamos ya cuando hacen mención a que hay demasiados dispositivos entremedio truncando la trayectoria de la señal (caso de relés, atenuadores,…). Y para terminar, no falta nunca la variedad de argumentos psicofísicos, psicoanalíticos, parapsicológicos y metafísicos sobre el tema de la percepción auditiva que son capaces de expeler en tiempo récord. En realidad, la prueba utilizando el ABX puede llevarla uno mismo sin afán de autoengañarse, pero claro… esto último es el caldo de cultivo del ocultista.


5. La mentira de la realimentación

La quinta trola de la saga tiene que ver con que la realimentación negativa en un amplificador es contraproducente. La realidad dice que la realimentación negativa es una de las herramientas más útiles a disposición del diseñador de circuitos, ya que reduce la distorsión y aumenta la estabilidad.

Sólo en los inicios del diseño de amplificadores en estado sólido (por allá los años 60), se aplicaron realimentaciones sin ton ni son por algunos profesionales logrando que los circuitos pudieran llegar a producir diversos tipos de problemas, mas a comienzos de los 80, tanto Edward Cherry como Robert Cordell, aclararon que una realimentación negativa es totalmente benigna siempre y cuando se rija en base a unas correctas pautas de diseño.

6. La mentira del rodaje.

Esta es una farsa interesante por adolecer totalmente de asidero técnico y encontrarse ampliamente difundida entre los aficionados ocultistas.

¿Crees de verdad que los componentes de audio, incluyendo en el lote a los cables, “suenan mejor” después de un período de rodaje de días, semanas o meses (sí, meses)? Vamos, ¡por favor!.

Los condensadores se calientan en cuestión de segundos después de aplicar tensión sobre ellos. El Bias se estabilizará, en el peor de los casos, en cuestión de minutos y ni siquiera ocurre así en todos los equipos. No hay absolutamente ninguna diferencia en el rendimiento de un amplificador (o pre-amplificador, o reproductor de CD’s) correctamente diseñado entre la primer hora y luego de 1.000 horas o meses de uso.

Los altavoces son unos dispositivos mecánicos que cuentan con partes móviles, y serían los que a la postre pudieran requerir de cierto rodaje que, a lo sumo, sería de unos pocos minutos, aunque ello no significa que un buen altavoz no suene bien nada más estrenarlo.

7. La mentira del bicableado (bi-wiring)

Incluso los audiófilos más sofisticados caen ante esta fórmula de prestidigitador. Cada vez más, los fabricantes de altavoces y cables (o cables y altavoces, que tanto montan los dos) participan en esta mentira cuando le dicen que esos dos pares de terminales en la parte posterior del altavoz están para ser bicableados o biamplificados (que no es lo mismo). Algunos de los nombres mas respetados dentro de los fabricantes de altavoces son culpables de esta gran falacia, claro que no debemos perder el prisma de que son vendedores y como tales habrán de vender ilusiones que en este hobby están a la orden del día. Aún así, la biamplificación tendría sentido en algunas instalaciones, mas el bicableado es sólo gastar por gastar el doble de cable donde debiera estar la mitad, ya que la lógica dice que si colocas un par de cables extra a los mismos terminales en donde están conectados los otros, eléctricamente… ¿qué va a cambiar? Evidentemente, nada de nada.

El vendedor que pueda demostrar lo contrario, sin duda será nominado para un premio científico de importancia. Asimismo, es justo señalar que el bicableado no afecta a la instalación en absoluto; simplemente no hace nada.


8. La mentira del cable de alimentación

Ya lo dice el fabricante Bryston en su manual de propietario: “Todos los equipos Bryston contienen un amplificador de alta corriente y circuitería dedicada a eliminar los componentes IRF (interferencias de radiofrecuencia) del suministro de energía. Los amplificadores de potencia Bryston no requieren acondicionadores de línea eléctrica especializados. Conecte el amplificador directamente en su propia toma de corriente.”

Lo que obvian decir es que todos los equipos bien diseñados (da igual que sean o no Bryston) pueden conectarse directamente a una toma de corriente. De comprarte un cable acondicionador, ¿por qué no comprarte un amplificador bien diseñado? Más de un ejemplo podrá enumerarse de amplificadores mucho más baratos que unos      meros cables de alimentación. Cualquier cable de alimentación de línea bien diseñado (bien diseñado no significa en absoluto caro), es capaz de cumplir correctamente con su función. En esencia, los cables Hi-End son un fraude.

¿Tu coche se preocupa por la tubería con la que usted llena el tanque de combustible?

9. Mentira del tratamiento para CD

Esta ficción nació en los días del vinilo, donde ya se trataban los surcos con diversos líquidos y aerosoles, con los que si cumplían la función de erradicar las basuras contenidas en dichos surcos, evidentemente se mejoraba la calidad de reproducción (no nos olvidemos que la aguja, a su paso, amplifica cuantas cosas haya en dicho surco), claro que ningún aerosol “mejoraba” la calidad de sonido. Hoy en día –y corto rápido para ceñirme al tema- se ha demostrado que la mejor limpieza posible en un vinilo radica en la aspiración de las partículas depositadas en los surcos, claro que en un CD la película no es así…

Al poco de salir los CD’s, el mercado tenía que sacar –cómo no- sus gadgets de limpieza milagrosos.  La superficie del CD es totalmente diferente de la del vinilo. Sus pequeñas “muescas” no corresponden a formas analógicas, sino que se limitan a llevar un código numérico compuesto de “0’s” y “1’s” y los “0’s” y “1’s” no se pueden reproducir mejor o peor.

10. La Mentira del “Golden Ear” (oído de oro)

Este ser tan divertido hace referencia a la persona que cree poseer un talento especial cuando escucha. El “golden ear” espeta sin pudor que es capaz de encontrar unas diferencias en la reproducción musical que un oído desentrenado no podría, algo así como podría suceder en una cata de vino entre “expertos” y “novatos” (lo de las comillas va con toda la mala leche del mundo). Y esto así, en resumen, porque ahondar en el tema podría llevar a un artículo completo y no lo merece.

El “golden ear” quiere hacer creer a su audiencia, pecando de excesiva vehemencia, que con su oído tan perfeccionado y exquisito, puede llegar a discernir matices en el sonido que un ser normal sería incapaz por no tener lo que ellos llaman… ¿entrenamiento auditivo?

Cualquier persona sin discapacidad auditiva puede oír lo que ellos oyen, pero sólo aquellos con formación y/o experiencia pueden saber cómo interpretar lo que se escucha. Pongamos que un altavoz tiene un gran bache en torno a los 3Khz… es evidente que un oído experimentado dará cuenta del problema existente, sobre todo cuando ya conoce por donde van los tiros en una respuesta plana. Ocurriría tal que como un motor a oídos de un mecánico; sólo con escucharlo puede saber no si está en perfecto estado, pero sí deducir si tiene un problema.

La capacidad auditiva del mecánico no es diferente a la nuestra, solamente que él sabe qué es lo que acaba de escuchar.

La parte del “golden ear” se radicaliza cuando se cree fuerte y se ve seguido de un buen rebaño de semejantes, aún, más ignorantes que él. He tenido a “golden ears” en mi casa y no he podido pasármelo mejor 😉

Este personaje, visible y conocido (que no bien considerado, ojo) se deja ver en foros de audio y permanentemente es consultado sobre productos caros o denominados “Hi-End”. Llega a ser intimidatorio cuando esboza argumentos del calibre “¿no oyes eso?” (haciendo pensar al preguntado que está tonto o hipoacúsico perdido), o “¿no notas la evidente diferencia?” (en cuanto a comparaciones entre fuentes o electrónicas de cualquier índole, no digamos ya cables…).

Dicen encontrar diferencias cuando ni ellos mismos se lo creen, bueno… en los casos más graves sí llegan incluso a creérselo, basándose en su condición de señalados por el dedo del mismísimo Salvador… Danglà.

La mejor defensa contra este improperio es, cómo no, la prueba de “doble ciego” utilizando el ABX (véase la mentira nº4) que separa a aquellos que afirman escuchar algo de los que realmente lo hacen.

… Y hasta aquí llegamos con diez de las mentiras (que no únicas) clásicas en esto del audio. En realidad, no debemos criticar a la industria en sí, sino más bien a nuestro consumo desmedido en busca de santos griales que no existen. La industria sólo saca a la luz un mercado de fantasía que está demandado por el aficionado.

Título del artículo original: “The ten biggest lies in audio”, que podrás seguir pinchando aquí.

A grandes rasgos

Publicado: 22 septiembre, 2010 en El sistema

El sistema de Alta Fidelidad

Prácticamente en cualquier lugar que se consulte, podrá leerse que un equipo de Alta Fidelidad está compuesto por al menos una fuente de sonido (llámese lector de CD, plato, DVD, …), una electrónica determinada (amplificador integrado/previo + etapa) y al menos un par de cajas acústicas. Los cables se sobreentienden. Y razón no le falta a quien así ha denominado al hardware necesario para que el conjunto comience a sonar, pero ocurre que nos olvidamos de lo que convierte a los cacharros en el objeto de nuestra afición: lo que nuestros oídos codifican o entienden como calidad de sonido.

Es esto último lo que una fuente, una electrónica y unas cajas no pueden hacer por sí solas, ya que necesariamente estas últimas resonarán en un habitáculo establecido, dando por ende que un sistema sonará tan bien o tan mal como lo permita la sala en donde se encuentre circunscrito. Muchos aficionados intentan justificar con cables o piezas esotéricas la carencia de calidad de su sistema, que por precio y marca tendría que sonar bien por narices, pero la realidad es que no siempre nos encontramos con el resultado esperado una vez encendemos el conjunto en nuestra sala, el famoso efecto de “en la tienda se escuchaba bien, pero en casa algo no cuadra”.

Aspectos genéricos como la viveza de la sala (excesiva reflexión de las ondas sonoras) o una absorción acentuada, hacen que realmente sea el habitáculo el eslabón débil de la cadena.

Sin ir más lejos, estas gráficas corresponden a mis cajas medidas en zona de escucha “a pelo”, es decir, sin mediar entre ellas ecualización.

Caja izquierda:

Caja derecha:

Qué… patético, ¿verdad? No sólo me estaba perdiendo parte de la película (atención a las brutales caídas por los 50 y los 70/80Hz), sino que además las bolas de graves impedían que tanto las frecuencias agudas como medias perdieran una notoria presencia.

Hasta el próximo día que siga, os dejo las gráficas que actualmente disfruto gracias a la EQ (en mi caso he optado, por facilidad y resultados, por el DRCoP, desarrollado en la web amiga MatrixHifi).

Caja izquierda ecualizada:

Caja derecha ecualizada:

Poco a poco y con buena letra…

Publicado: 17 septiembre, 2010 en Sin categoría

A cuentagotas y cuando el tiempo así me lo permita, iré incorporando datos a las fotos, y fotos a los datos que vaya subiendo.

Hablaré en base a mi experiencia y cómo habiendo salido del redil tipo, he encontrado una satisfacción en lo que a reproducción sonora se refiere, a la que muy difícilmente hubiera accedido haciendo uso de los cauces tradicionales.

Haré hincapié en realizaciones HUM, ya sean propias o de amigos, e incluso intentaré hacer un monográfico de cada una de las cajas que marcaron un estándar de calidad innegable hace casi dos décadas, como es la gama Matrix de B&W (por eso las páginas dedicadas en el margen del blog), aún hoy con fotos en espera de ser comentadas (poco a poco…).

Criticaré sin pudor lo que he entendido como fraude en este nuestro hobby y mostraré énfasis en todo aquello que sí ha hecho de mi sistema lo mejor que antes no era.

… Pero poco a poco y, en lo posible, con buena letra.